Virtus Nº17 – Confiad siempre en Dios – Psicología y Espiritualidad de la confianza

Autor: Miguel Ángel Fuentes
Páginas: 53

Resulta extraño que una de las actitudes fundamentales de la vida, como es la confianza, y a la que tanto se alude en la vida cotidiana, sea objeto de tan pocos escritos explícitos y extensos. Santo Tomás, que estudió exhaustivamente las pasiones humanas y las virtudes tanto divinas como naturales, solamente le dedica un artículo dentro del tratado sobre la magnanimidad, y alude a ella en pocos otros lugares como, por ejemplo, al tratar de las partes de la fortaleza, y fugazmente al hablar de la esperanza, de la oración y en otras cuestiones donde es mencionada de modo indirecto.

Y sin embargo las exhortaciones a la confianza que encontramos en la Escritura divina son tantas y algunas de altísima densidad poética:

“¡Oh Yahvé Sebaot, dichoso quien confía en ti!” (Salmo 84,13).
“Confía a Yahvé tu peso, él te sustentará; no dejará que para siempre sucumba el justo” (Salmo 55,23).
“Encomienda tu vida a Yahvé, confía en él, que actuará; hará brillar como luz tu inocencia y tu honradez igual que el mediodía” (Salmo 37,5-6).
“A quien confía en Yahvé lo protege su amor” (Salmo 32,10).
“Leales a Yahvé, confiad en Yahvé, él es su auxilio y su escudo” (Salmo 115,11).
“Al que cuida cualquier cosa le irá bien, dichoso el que confía en Yahvé” (Proverbios 16,20).
“Confía en Yahvé y te salvará” (Proverbios 20,22).
“El que confía en Yahvé estará protegido” (Proverbios 29,25).
“Confiad en Yahvé por siempre jamás, porque en Yahvé tenéis una Roca eterna” (Isaías 26,4).
“Y tú conviértete a tu Dios: observa el amor y el derecho, y confía siempre en tu Dios” (Oseas 12,7).

Del Nuevo Testamento nos bastan, como adecuada expresión de esta hermosa disposición, las palabras que Jesús dirige a la mujer hemorroísa: “confide filia fides tua te salvam fecit”, confía, hija, tu fe te ha salvado (Mt 9,22). Nuestro Señor nos manda confiar en Él de muchas maneras, aun sin usar esta expresión; por ejemplo, al alentarnos a no tener miedo (“no temáis”), cuando nos enseña a confiar en la Providencia divina, cuando nos adoctrina sobre la bondad y asistencia constante de Dios Padre, etc.

Pero ¡cuánta desconfianza encontramos en el corazón del hombre! Desconfiamos de Dios, de los amigos, de los que nos rodean, de los mismos familiares. Y, por el contrario, confiamos en cosas que no tienen sustento, con lo que transitamos el camino más adecuado para enflaquecer la confianza pues estos falsos soportes terminan infaliblemente por decepcionarnos, abriendo la puerta al escepticismo. ¡Cuántos que quieren confiar no saben cómo hacerlo!

Verdaderamente hay una crisis de confianza.

Quizá porque ni siquiera sabemos verdaderamente lo que es confiar.

Voy a dedicar estas páginas a la confianza, centrándome principalmente en la confianza en Dios. En la medida en que sea posible y útil también haré algunas aclaraciones a la confianza que debemos a los demás hombres…

Descripción

Índice – Virtus Nº17 – Confiad siempre en Dios – Psicología y Espiritualidad de la confianza
  1. ¿Qué es la confianza?
  2. El fundamento de la confianza
  3. La importancia de la confianza
  4. Cómo confiar
  5. La oración y la confianza
  6. Por qué confiar en Dios
  7. La desconfianza y otros vicios contrarios a esta virtud
  8. El acto más perfecto de la confianza: el abandono
  9. La infancia espiritual
  10. La confianza y el Sagrado Corazón de Jesús
  11. Los frutos de la confianza